¿Banquero? ¡Por qué no! (Parte 2)

Antes de seguir, no quiero dejar la primera parte como la locura total de varios psicópatas empresariales que se lanzan a lo loco. En Hollywood puede darse pero aquí las variables son demasiadas como para que un planteamiento de este tipo sin haber sido analizado, pueda tener una mínima posibilidad de éxito.

Nosotros no venimos del mundo financiero, eso es correcto, pero nuestra propuesta se basa más en la llegada de una persona no experta al fascinante mundo Defi. En este sentido, nuestra experiencia es de primer nivel y con proyectos de éxito. Por otro lado, tenemos la parte legal y mi parte como negocio. Acabamos de incorporar varios perfiles muy valiosos y otros que estamos mirando, que junto al BaaS que nos hace la parte incial de salida al mercado más sencilla y regulada, pues tenemos los mejores ingredientes para poder hacer el mejor cocido de nuestras vidas.

Es curioso, pero un apunte respecto a los externos, advisors, o cómo quieras que los denominemos. Cuando nos metimos en este proyecto al inicio, salió en una conversación una frase interesante que se me quedó grabada, tal vez también porque este proyecto no busca de inicio el tema económico como otros, sino que nos es más importante otros atributos dejando el dinero como una consecuencia que vendrá posteriormente. La frase en cuestión es: «En el sector financiero, nadie es pobre, no hay quiebras ni historias tristes. Una vez dentro, ya sea por que es un mercado tan inmenso que a poco que hagas tienes tu clientela asegurada o bien, porque si no va bien, has conocido gente en el camino que te ayudará a quedarte, no encuentras gente que le haya ido mal una vez dentro. Es un ecosistema diferente».

Esta frase o comentario se me quedó grabado dentro de mi mente analítica, en principio carecía de sentido, es más, el mundo financiero parece realmente complejo y competitivo desde fuera, no? Pues una vez dentro y mira que llevamos semanas como se podría decir, la sensación es precisamente esa! En ningún momento nos hemos sentido desplazados, sino al contrario, todos quieren conocer un poco más la propuesta y si bien es cierto que todas las conversaciones de remuneraciones y movimiento de capitales suben muchos ceros de lo que estamos habituados en los sectores que para nosotros han sido más comunes, sobre todo es la gente que se te acerca, que nunca hubieran venido a la empresa que crea este neobanco, pero aquí son todo colaboraciones e incluso, sin retribución, sólo por el hecho de estar ahí. Me ha impactado y mucho este tema, pero puedo decir desde mi poca experiencia que es extrañamente diferente.

Y entonces? Pues sí, creamos un plan de negocio, varias reuniones con proveedores y el neobanco está en marcha. Mi puesto, pues parece que voy a ser el CEO, no sé si por méritos, conocimientos o descarte, pero me hace una ilusión enorme este tema.

Estrictamente somos una plataforma de emisión de activos digitales… uff.. cada vez que lo digo, menos me gusta. Os lo digo como lo siento, somos un neobanco: una plataforma digital financiera que mediante la tecnología acerca las oportunidades de productos financieros e inversión a cualquier usuario con mayor sencillez y seguridad. Más particularmente, nuestra idea es crear una comunidad alrededor que se considere parte, no clientes y de esta manera, a modo de computación cuántica, seamos más los que busquemos soluciones y nuevas ideas para un mejor futuro de la propia empresa. Esta última parte me gusta especialmente porque la idea de la empresa gris, sólida, fría y más si entramos en este sector, se convierte en un antiguo ágora, donde todos tienen cabida y aportan con sus inquietudes, necesidades y objetivos, un granito de arena para que este espacio mejore cada día y la siguiente cita sea cada vez más óptima para todos.

Nuestro neobanco esté germinando y es un momento ideal en mi vida profesional. No me ha podido llegar esta responsabilidad en un mejor momento.