Como comenté, estamos ahora inmersos en el tema de la inteligencia artificial y más concretamente en los asistentes digitales o llamados también a modo particular los “gemelos digitales”.
Las posibilidades son enormes y me da la sensación que estamos en un 10% del potencial que puede tener todo esto. ¿Te imaginas un “miniYo” que pudieras mandar ejecutar tareas para ofrecerte algo tan valioso como más tiempo? Da igual que seas un genio y ese tiempo extra lo dediques a salvar el mundo de una nueva epidemia o seas un simple vago que le gusta rascarse la barriga, ese tiempo es tuyo. Sólo tuyo.
La gran diferencia con las versiones privadas del ChatGpt es que este no sólo te responde, sino que ejecuta y eso es brutal. ¿Cuántos mails recibes y respondes al día? ¿WhatsApp? ¿Colocar la factura que te llega en su sitio y ordenarla? Si tienes un hermano gemelo digital al lado que no sólo tiene la capacidad de ejecutar como digo, sino de aprender de ti y hacerlo tal y cómo tú lo harías, es un avance en tu día a día sin parangón.
Marketing, administración, ventas, rrhh… un asistente lo podría realizar en un 70% seguramente.
¿Nos vamos a quedar sin trabajo? ¡Es la pregunta típica! No… al contrario, serás mas eficiente y podrás hacer lo mismo en la mitad de tiempo. Imagina que tienes un Junior contratado que todo lo que le explicas, se lo queda al instante, que no cobra y trabaja 24/7… que le pides que haga un master para tener más conocimiento y lo adquiere en segundos… y todo es para ayudarte a ti, no para quitarte. La labor humana tiene que estar presente para ordenar, controlar, analizar y corregir… de momento…
Ahora bien, los plazos actuales de innovación se han acortado de forma increíble, y con estas tecnologías lo serán aún más. No hay descanso y cada día surge un proyecto nuevo, una idea revolucionaria, un sistema de gestión rompedor… Es tremendo.
Y en este contexto llega la duda: Google, OpenAi, Elon Mask… todos están metiendo cantidades de dinero en esta tecnología para poder avanzar y tomar la cabeza. Si bien es cierto que prometen más que avanzan, tienen poder económico y marketing para desbancar a cualquiera que se ponga cerca y copar el mercado.
La parte positiva es que sus caminos van por donde nosotros estamos, es decir, equivocados no parecemos estar, pero por otro lado, ¿Conviene meterse en el mismo mercado de estas ballenas?
Aquí tenemos dos lecturas:
- Al final estas competencias entre grandes terminan en productos pseudó-regalados, ya sea por precios irrisorios o porque complementan algún paquete de pago de un SaaS suyo (como el ejemplo ya de OpenAi). Hay mercado pero a un precio que no paga nóminas…
- Haces algo que llame la atención de tal manera que ya sea por adquirirlo de forma inmediata o simplemente por dejarte fuera de la competencia, te compran y te absorben. Ese no es mal caso porque si vas a la experiencia de estas adquisiciones… son tremendamente lucrativas para los fundadores de las empresas compradas.
En este momento creo que debemos ver si somos capaces de ir al mercado, de llamar la atención con algo diferente ya que es lo que están buscando. Luego captar algún inversor que tenga contacto con ellos y nos pueda hacer el puente y que se fijen en nosotros.
Si no somos capaces de llevar a cabo este plan es mejor ni empezar para no gastar tiempo y recursos en guerras absurdas y si somos capaces, parece que la mejor opción es la segundo y que te absorban. Pero lo que está claro es que no será una empresa de muy largo plazo, por lo que si eso lo tenemos claro y no nos “enamoramos” demasiado, puede que sea algo muy interesante.
Pues nada, al lío!!!
