Llevo tiempo indeciso sobre mi rumbo laboral y actualmente estoy pasando la segunda crisis en esta empresa que me hace plantearme seriamente si seguir o no.
El mayor problema creo que es mío, ya lo he comentado con anterioridad: al no “haber parido yo a la criatura”, es como que no me siento completamente integrado. Normalmente, soy yo quien inicia los proyectos, incluso aquellos que tenía cuando era un asalariado para otro. Además, en este caso se suma el problema que la naturaleza de la empresa no coincide con lo que he estudiado o trabajado y es muy específico de una rama concreta por lo que no puedo generar 100% por mi mismo.
Nos está costando mucho traccionar y las dudas sobre haber salido al mercado con un servicio/producto antes de la necesidad real del mismo, es algo que siempre se me pasa de la cabeza cuando van pasando los días y las ventas no llegan.
Hemos quemado mucho dinero y aún no conseguimos conversiones. Es cierto que el nuevo enfoque parece estar funcionando y atrae mucho más la atención que la propuesta anterior pero tiene que rodar. No veo al resto del equipo involucrado en las ventas, cada uno va de alguna forma a la suya y luego le dedica un tiempo a esto.. no sé… y si me he equivocado??
Claro que me gustan los retos y estoy obsesionado con que funcione pero por otra parte también aprendí hace tiempo en meterme sólo en guerras donde tuviera posibilidades de ganar y empiezo a pensar si esta guerra tiene solución según la estrategia actual.
La herramienta mola, es buena, compacta y plantea una solución a muchos de los casos que viven las Startups. Tenemos el apoyo de bastante gente, inversores y también reconocimientos como premios y subvenciones, por lo que no parece una chorrada.
Actualmente no tengo la motivación suficiente.. no sé..
Esta semana ha sido dura, empecé con mucha ilusión pero pronto se me cayó la realidad en un pie poniéndome en evidencia que las “cosas de palacio, van despacio”. Para más leña me llama el abogado que me lleva un caso contra la Hacienda Pública y me dice que 9 años después y con un montón de pasta gastada tanto en la paralela como en los recursos, que sí, que nos dan la razón pero que no nos devuelven nada; que no interesa ir al Supremo y que encima, me van a meter costas. Es indignante ver lo que el ciudadano se ve de desprotegido contra esta institución voraz, sin sentimientos ni rigor. De verdad que te planteas si merece hacer las cosas bien o tomar la decisión de muchos y largarse de este país.
Hoy es ya viernes, reflexionaré al respecto y veré si me vuelve la ilusión o directamente planteo mi decisión de baja.
Feliz fin de semana.
