Si nos paramos a pensar, nuestra vida es un continuo “problema-solución”. Nos pasamos el día resolviendo problemas que van surgiendo y precisamente no lo digo como algo negativo, al contrario, me parece que no damos valor a todo lo que podemos llegar a hacer en un día. Somos una máquina increíble!
Me gusta fijarme en mi hija, cómo se comporta, cómo actúa en cada momento y cómo esa resolución de sus pequeños problemas diarios va curtiendo su carácter y la personita en la que se está convirtiendo. Me encanta la inocencia frente a la experiencia: donde nosotros analizamos, probamos y ejecutamos; el niño va, sin miedos y totalmente convencido que puede. Piensa si te colgarías ahora de uno de los columpios como ellos hacen, entenderás lo que quiero decir…
Si echo la mirada atrás, mi vida ha sido un reto continuo también. No puedo hablar de dificultades porque siempre he sido un afortunado e incluso cuando he fallado (los Dioses también fallamos… ), ha sido una lección de la que he aprendido tanto que lo convierto en un acierto nuevamente.
Ahora mismo, cercano del medio siglo de vida me doy cuenta que tengo una vida plena. No, no soy rico por muy materialista que parezca; me refiero más a haber conseguido casi todo lo que me he propuesto. Sobre todo, aquellos objetivos que eran prioritarios.
De pequeño, mientras otros querían ser bomberos, policías, constructores, etc., yo quería ser “jefe”. No entendía ni entiendo ser “jefe” en el sentido de mandar, sino de poder dirigir mi futuro a dónde me pareciera y tener la facultad de equivocarme o acertar en las decisiones que me afectaran directamente. Si bien es cierto que desde que comencé en mi primer trabajo a los 14 años, nunca he tenido jefes como tal y siempre me han ofrecido una responsabilidad de lo que iba haciendo.
Desde que cree mi primera empresa a hoy, donde la responsabilidad total recae sobre mi, y mis socios, te das cuenta lo complicado que es. Lo desprotegidos que estamos y sobre todo, algo que en mi país es una tendencia inverosímil, la mala fama que tenemos los emprendedores. Es algo que no entiendo de este mundo lleno de borregos, pero claro, cuando la aversión al riesgo es tan alta y las opciones de ser un “vago” con nómina fija es tan sencillo.. pues estamos en manos de barrigas agradecidas. Lo que está claro que el sistema es insostenible, pero prefiero no meterme en ese tema en este momento.. todo llegará, supongo.
He sido “jefe” desde muy pronto, siempre me ha gustado la responsabilidad de mis resultados y creo que por eso siempre me ha atraído tanto el mundo comercial. Es cierto que adoro el trato con el cliente, conocerlo, saber sus necesidades y luego pensar que podemos ofrecerle, pero sobre todo, convertirlo en una amistad. Al final, estamos muchas horas trabajando por lo que si lo pensamos fríamente, pasamos más tiempo con compañeros y clientes que con los amigos del fin de semana, entonces no es mejor disfrutar de ello?
Recuerdo un empleado que tuve que siempre decía: Por fin es viernes!!! Nunca lo entendí y lo sigo utilizando de comentario.. me giré un día y le dije: De verdad sólo eres feliz los viernes? Tan mal te tratamos? Tan tedioso es tu trabajo? En serio sólo eres feliz 52-53 días en un año de 365?? Chico, tienes un problema enorme. No digo de adorar lo que haces pero considerarlo un suplicio?? Si piensas así, es hora de cambiar, pero de inmediato!
No voy a intentar que todo el mundo sea emprendedor, y menos en mi país! Se necesita estar un poco tarado para ello, de eso me he dado cuenta mirando a mi alrededor; pero sí que busques aquello que te haga feliz. Por una parte está lo económico, por su puesto y yo soy extremadamente capitalista, pero a lo largo de los años, es algo que va y viene, si además te has divorciado ya ni te cuento; pero la estabilidad emocional es primera.
Actualmente me encuentro cansado, me está costando mucho esta nueva empresa y no encuentro el problema. Me está costando de veras. No sé si es que la idea no viene de mi y por eso no consigo meterme en el papel, porque es muy pronto para el servicio que ofrecemos, el mensaje que no es claro o quienes nos dedicamos a venderlo. No lo sé.. Hay que hacer autocrítica y vamos a apoyarnos en expertos que creo que nos ayudarán mucho. Estoy cansado ya de vender y por eso se me acaban las ideas??
Me voy. Es hora de mi café en la terraza del bar de siempre, mi libreta, mi pluma, soltar ideas hasta que alguna me convenza y desarrollarla hasta tener resultados! Me encanta.. no, no parece que esté cansado, es simplemente un reto más.
