Héroes I – Los héroes de mi vida personal

Todos tenemos héroes y los Dioses también.

Seguro que coincidimos mucho en los héroes que hemos tenido ya que suelen ser aquellos que te marcan en cada momento de tu vida.

En mi caso, podría definir dos tipos muy claros: mis héroes de mi vida personal y mis héroes de mi vida profesional.

Me considero una persona muy exigente en mi vida profesional tanto como todo lo contrario en mi vida personal. Esta dicotomía ha hecho que pudiera disfrutar por igual de la búsqueda de la perfección y de la belleza del caos.

En mi vida, mis héroes han sido aquellos que me han curtido mi personalidad. Aquellos en los que te has fijado para ser lo más parecido: cómo actuar, cómo solucionar, un simple gesto a intentar imitar.

Yo soy un afortunado, lo repetiré constantemente. Mi vida está siendo fácil y divertida y el 90% de ello viene por estos heroes. Tengo la gran fortuna de haber nacido en una familia que siempre me ha mostrado que todo requiere esfuerzo, “Es innegociable”. Que las cosas se consiguen trabajando en ellas y lo más importante, que todo es alcanzable: recuerdo cuando mi hija, que quiere ser astrónoma le pregunta a mi padre: Abuelo, es imposible ser la Directora de la NASA? Y la respuesta fue: Existe un Director ahora? Pues si hay un puesto, entonces hay la posibilidad. Fantástico!

Los más cercanos son ellos, mi familia. Mi padre y madre son un ejemplo de superación continua, lógicamente no me voy a poner a explicar aquí sus vidas pero yo, como el mayor de tres hermanos, he crecido siempre con las directrices claras de nunca parar, siempre mirar adelante y que las quejas te hacen perder un tiempo valioso.. Son mis dos grandes héroes sin duda alguna. Siempre ahí, siempre. Luego mis hermanos, ella se le veía venir, completamente diferente a mi: voluntariosa, perfecta en todo lo que se propone. No me extraña todo lo que está consiguiendo y luego el enano, el último que llegó y que es la simbiosis perfecta entre mis dos grandes heroes, la perfección calmada de mi padre y la furia sin limites de mi madre. Creí que como hermano mayor iba a ser yo su héroe, su Dios, y tengo la inmensa suerte que cada día aprendo más gracias a él. Hemos unido nuestros caminos profesionales y aunque discutimos cada minuto, para mi es una enseñanza continua y con sólo estar cerca, disfruto cada día.

Luego tengo por supuesto a los amigos y personas cercanas que me han marcado. Gracias a los cambios de ciudad por las condiciones laborables de mi padre, mis estudios y mis aventuras, tengo nuevamente la inmensa fortuna de haber conocido mucha gente y aún más, decir que sigo en relación con muchos de ellos.

Creo que no somos conscientes de lo importante y bonito que es la relación con los demás. Hay que aprovechar y aprender de cada persona que se te cruza.

No te quedes en casa, aprovecha para visitar un familiar, da una sorpresa a aquel amigo que hace mucho que no ves, llama a tus padres sólo por el hecho de querer saber cómo están. La vida es un gran libro por escribir, las páginas son ilimitadas pero el tiempo de escritura sí lo es.